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Causa y tratamiento de la Conjuntivitis

6 octubre, 2019

La conjuntivitis, también conocida como ojo rojo, es la inflamación de la conjuntiva. Puede estar focalizada tanto en la conjuntiva palpebral como en la conjuntiva ocular. Las personas pueden presentar síntomas y signos relativamente inespecíficos que incluyen enrojecimiento, irritación y aumento de la secreción lagrimal. Los síntomas también pueden simular la presencia de un cuerpo extraño. El uso prolongado de lentes de contacto puede causar una conjuntivitis alérgica o bacteriana y puede ser el primer signo una oftalmopatía más grave (es decir, úlcera de la córnea). En general, el trastorno que dura menos de 4 semanas se clasifica como conjuntivitis aguda y el que se extiende durante un período más largo se designa conjuntivitis crónica.

La conjuntivitis aguda es causada muy comúnmente por bacterias; una variedad de virus, entre los que se encuentran el VIH, virus varicela-Zoster (VZV) y el virus del herpes simple (HSV) o reacciones alérgicas. La conjuntivitis bacteriana a menudo produce una secreción purulenta opaca que contiene leucocitos y células epiteliales descamadas. En el examen ocular, la secreción purulenta y las papilas conjuntivas contribuyen al diagnóstico diferencial entre la etiología bacteriana y vírica. La conjuntivitis por virus es muy común en los adultos. Desde el punto de vista clínico, se presenta como un enrojecimiento difuso de la conjuntiva con folículos linfáticos particularmente abundantes en la conjuntiva palpebral, que a menudo se acompañan de linfadenomegalias preauriculares.

La conjuntivitis vírica es muy contagiosa y suele asociarse con una infección reciente de las vías respiratorias superiores. A los pacientes se les debería advertir que no se deben tocar los ojos, que hay que lavarse las manos con regularidad y que hay que evitar compartir las toallas y los paños de secado de las manos.

La conjuntivitis bacteriana se suele tratar con colirios o pomadas antibióticas. Para la etiología vírica, no se necesita tratamiento antimicrobiano. Sin embargo, el manejo conservador con lágrimas artificiales para mantener el ojo lubricado puede aliviar los síntomas.

Si bien no hay cura para la conjuntivitis viral, puede lograrse un alivio sintomático con la aplicación de compresas calientes y lágrimas artificiales. Para los casos más graves, pueden prescribirse colirios con corticosteroides para reducir el malestar de la inflamación. Sin embargo, el uso prolongado de colirios con corticosteroides incrementa el riesgo de sufrir efectos colaterales. Para el tratamiento de las infecciones complementarias también pueden usarse colirios con antibióticos. La conjuntivitis vírica suele resolverse en 3 semanas. Sin embargo, en los casos rebeldes, puede tardar más de un mes.

conjuntiva infectada

Esta fotografía de la parte inferior del globo ocular con el párpado inferior rebatido muestra una conjuntiva infectada. Con frecuencia, puede verse una secreción moderada límpida (en la conjuntivitis alérgica) o purulenta (en la conjuntivitis bacteriana).