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Lo que no sabías sobre Biopsias por congelación

5 octubre, 2019

Los avances en histológicos han permitido el desarrollo de diferentes técnicas diagnósticas en la práctica de la patología. Entre estas técnicas se encuentra la biopsia por congelación, sin embargo, en el ámbito clínico es común el desconocimiento de esta herramienta diagnóstica.

La biopsia por congelación es una importante herramienta de la patología que consiste en emitir un diagnóstico histopatológico en tejido fresco congelado en el menor tiempo posible. No obstante, el desconocimiento de esta técnica implica gastos excesivos en el sistema de salud, una mayor morbimortalidad en los pacientes, conductas terapéuticas innecesarias, una mayor tasa de recidiva tumoral y resultados estéticos desfavorables. Así, por ejemplo, el diagnóstico por congelación de una malignidad pancreática condicionaría la posterior realización de un procedimiento quirúrgico más amplio como la cirugía de Whipple con implicaciones tanto económicas y de morbimortalidad para el paciente. Presentamos una breve revisión que tiene por objeto brindar información a la comunidad médica acerca del desarrollo de la técnica, las indicaciones y contraindicaciones de la misma, y las modificaciones terapéuticas que pueden derivar del método para que sean implementadas en la práctica clínica diaria a fin de brindar el mejor tratamiento posible a los pacientes.

A veces, el patólogo necesita valorar de inmediato el tejido obtenido durante la cirugía, sobre todo cuando el diagnóstico patológico instantáneo puede determinar el paso siguiente en la cirugía. Hay varias indicaciones para realizar dicha valoración, que se conoce como biopsia por congelación. Por lo general, un cirujano en el quirófano solicita una biopsia por congelación cuando se carece de un diagnóstico preoperatorio o cuando hay que identificar hallazgos intraoperatorios inesperados. Además, el cirujano puede querer saber si se ha extirpado toda la masa patológica dentro del límite de los tejidos sanos y si el borde de la resección quirúrgica está libre de tejido enfermo. Las biopsias por congelación también se realizan en combinación con otros procedimientos como la endoscopia o la biopsia con aguja fina para confirmar si el material obtenido se podrá utilizar en otros estudios patológicos. Para realizar una biopsia por congelación se siguen tres pasos principales:

Congelación del tejido. Se congelan muestras de tejido de tamaño pequeño mediante el uso de dióxido de carbono sólido o mediante inmersión en un líquido frío (isopentano) a una temperatura de –50°C. El enfriamiento puede lograrse en una cámara refrigeradora muy eficiente. La congelación endurece el tejido y permite el corte con un micrótomo.

• Corte del tejido congelado. El corte suele realizarse dentro de un criostato, una cámara refrigerada que contiene un micrótomo. Dado que el tejido está congelado, se puede cortar en rebanadas muy finas (5nm a 10mm). Después los cortes se montan sobre portaobjetos de vidrio.

• Tinción de los cortes. La tinción se realiza para diferenciar los núcleos celulares del resto del tejido. Las tinciones de uso más frecuente para las biopsias por congelación son H&E, el azul de metileno y tinción de PAS. Todo el proceso de preparación y valoración de las biopsias por congelación puede tardar en completarse en un mínimo de 10m. El tiempo total para obtener resultados depende en gran medida del tiempo de transporte del tejido desde el quirófano hasta el laboratorio de patología, de la técnica patológica utilizada y de la experiencia del patólogo. Los resultados se comunican directamente al cirujano que está esperando en el quirófano.